Estudiará mariposas como indicadores del ambiente

Además de contribuir en la conservación de las mariposas, la estudiante internacional de la UANL, Rebecca Friesen investigará sobre los lepidópteros de Nuevo León como indicadores de la calidad y diversidad de fauna en la Sierra Madre Oriental.

   

Hablar de las mariposas es reconocer el papel que juegan como polinizadoras, incluso, como indicadores ecológicos de la diversidad y salubridad de los ecosistemas que habitan.

A pesar de su importancia para el equilibro de los ecosistemas, la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señala que un tercio de las especies conocidas de mariposas ha disminuido, algunas de ellas endémicas, únicas en el mundo.

 

¿Por qué van en descenso?

Rebecca Friesen, estudiante internacional de la Universidad Autónoma de Nuevo León, explicó que en muchas regiones de México se desconocen las diferentes especies de mariposas que habitan y cómo estos lepidópteros afrontan el cambio climático y/o fenómenos naturales.

A través de la investigación Cambios en las comunidades de Lepidópteros post-incendio en la cordillera de la Sierra Madre Oriental, la joven canadiense buscará contribuir en la identificación de mariposas que habitan o transitan por Nuevo León.

Con este proyecto, Friesen quiere dar a conocer las características de las mariposas que cohabitan esta cadena montañosa del noreste de México, para determinar las condiciones que deben conservar estos espacios para el bienestar de estos insectos.

“Las mariposas son muy sensibles a cambios en el ambiente, ya sea por contaminación de aire, agua o ante un fenómeno natural”, señaló Rebecca Friesen, Licenciada en Biología por la Universidad de Lethbridge, en Canadá.

De acuerdo a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, en el mundo hay 18 mil especies de mariposas, de las cuales mil 800 se encuentran en México, lo que representa cerca del 10 por ciento del total mundial.

En Nuevo León, no existen estadísticas precisas sobre las especies de mariposas endémicas y de tránsito que hay, lo que impide saber si se están extinguiendo por los cambios en el ambiente.

Aunque hay muchas condiciones que afectan a las mariposas, el estudio de Friesen estará centrado en los cambios de las mariposas ante un incendio. El proyecto durará un año y se realizará en dos zonas: un área incendiada y otra sin afectaciones. 

“Los incendios no siempre son malos, estos pueden ser buenos para devolver nutrientes al suelo y así revitalizar un ecosistema, pero el cambio de los patrones de frecuencia y severidad de los incendios a través del tiempo debido a actividades humanas, presenta retos para la salud y recuperación de un ecosistema después de un incendio.

“Al estudiar los cambios en las mariposas, se pueden medir esos cambios en un ecosistema, si son graves o no y cómo les afectan”, precisó Rebecca Friesen, quien realiza este proyecto como parte de la tesis de la Maestría en Ciencias Forestales de la UANL.

De acuerdo a estadísticas de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), de enero a noviembre de 2017 se registraron 47 incendios forestales, lo que afectó una superficie de 733 hectáreas, principalmente estratos arbustivos y herbáceos.

En 2016 se registraron 52 incendios, con una afectación de mil 191 hectáreas, mientras que en 2015 se registraron 13 incendios forestales, con una afectación de 81 hectáreas.

Cada mes, Rebecca Friesen visitará las dos áreas estudio para ver las especies de mariposas, conocer a aquellas que emigran con el cambio de estación y comparar los resultados de un espacio vivo y otro afectado por un incendio.

También estudiará las especies de árboles y plantas que se encuentran, el clima que se registra y la intensidad del sol.

“Hay que empezar a estudiar esto porque no se puede saber si se están perdiendo, qué está pasando, porque no existen ni los datos básicos para saber cómo son las comunidades, no se conocen siquiera los caminos de migración.

“Con más conocimiento se puede ir informando al gobierno, al público, se pueden modificar leyes para hacer revisiones rutinarias y mantener las especies”, puntualizó la canadiense.

Rebecca Friesen llegó a la UANL, a través de la beca de excelencia para extranjeros de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Además de su estancia en México, la bióloga canadiense ha realizado visitas académicas en Honduras y Perú, donde ha contribuido en la preservación y rescate de parques y reservas nacionales.

Por
Blanca Medina Viezca
Fecha
Noviembre 29 de 2017
Fotografía
Daniel Zamora Aguilar