¿Cómo ahorrar energía durante el verano?

El incremento del consumo de electricidad durante el verano, conlleva un aumento en el presupuesto familiar y en las emisiones de agentes contaminantes. La Universidad Autónoma de Nuevo León te ofrece las siguientes recomendaciones para hacer un uso eficiente de la energía y minimizar el daño al medio ambiente.

   

Con las altas temperaturas de casi 40 grados centígrados que se han registrado en Nuevo León durante el verano, el aire acondicionado se vuelve uno de los aparatos eléctricos más usados para mitigar el calor.

Pero ¿sabías que por cada kilowatt-hora que utiliza el aire acondicionado emite 500 gramos de dióxido de carbono, los cuales contaminan la atmosfera?

“La emisión de dióxido de carbono es el que daña a la capa de ozono y es una de las razones por las cuales hay un incremento de la temperatura y cambio climático en el mundo”, advirtió el Director de Infraestructura para la Sustentabilidad de la UANL, Félix González Estrada.

El aire acondicionado es uno de los aparatos más usados en esta temporada y que más energía consumen, por lo que se sugiere seleccionar una temperatura de entre 25 o 26 grados centígrados, punto en el que no se sienta ni frío ni calor.

“Es muy a gusto pedirle 20 grados centígrados al clima para sentir frío y estar acostado bien tapado, pero, por cada grado que le pedimos al aire acondicionado por debajo de los 25, es un cinco por ciento más de consumo de energía”, detalló el especialista de la UANL.

Otra acción muy común que la gente hace es que, al llegar a su hogar u oficina, después de haber estado en la intemperie con mucho calor, encienden el aire acondicionado y programan una temperatura de 18 grados centígrados, para que enfríe más rápido, algo que no es adecuado para el correcto funcionamiento del mismo.

“Éste es un error muy común, ya que, por querer quitarse el calor rápido, ponen el aire acondicionado en 18 grados, pero no va a enfriar en segundos, va a tardar el mismo tiempo que si le pidieras 25.

“Lo malo de esto es que después la persona se sale de la oficina o habitación y deja del clima encendido, y el comprensor de éste no va a cortar, ya que no va a tener la capacidad para dar los 18 grados centígrados”, puntualizó.

En estos casos, lo ideal es tenerlo encendido cuando la persona esté en el lugar, cerrar las ventanas y puerta para evitar que salga el aire, y apagarlo al abandonar la habitación.

 

El refrigerador también consume mucha energía

En el verano, el refrigerador es otro de los aparatos que consumen demasiada energía eléctrica si no están correctamente programados para su funcionamiento.

“Con el refrigerador, si la casa no tiene una buena ventilación o que se conserve fresca, éste puede alcanzar hasta un 70 por ciento del consumo de la energía del hogar”, señalo González Estrada.

Este aparato electrodoméstico tiene una escala generalmente en el interior para medir la temperatura con la que está funcionando; algunos cuentan con una medida del uno al ocho, por lo que la idónea es la tres, para que opere con normalidad.

Otros más modernos cuentan con pantallas digitales, así que, en el área del congelador, hay que pedirle -14 grados centígrados y en la parte de abajo de los alimentos, seis grados.

“Si el refrigerador está muy frío por fuera de su estructura, quiere decir que el aislamiento ya perdió sus características y el frío que está en el interior se está escapando”, explicó el especialista de la UANL.

Otra recomendación importante es que no debe estar al lado de la estufa; lo mejor es ubicarlo en una pared contigua o enfrente de la misma, para su buen funcionamiento y reducir el consumo de energía.

También es recomendable no pegarlo demasiado a la pared, ya que hay que dejarle un espacio para su ventilación. Lo ideal es tomar como medida el puño de la mano de una persona.

De acuerdo con el Director de Infraestructura para la Sustentabilidad de la UANL, la vida funcional, tanto de un aire acondicionado como de un refrigerador, es de alrededor de ocho años. El mantenimiento de ambos deber ser al menos cada verano.

 

Materiales para aislar el calor en las casas

Mantener una casa fresca o templada dependiendo de la estación del año es factible, solo que hay que saber qué materiales usar para su construcción.

En el caso de las elevadas temperaturas de verano, un material recomendable es el poliestireno extruido (es como hielo seco), que sirve para reducir la entrada del calor, así como del frío. Pero no solo eso, también es bueno para disminuir el ruido que se produce en las casas de los alrededores.

“Se puede construir una casa con buenos materiales y sin tener aire acondicionado. El más básico es que les mencioné, que colocando una medida dos pulgadas en las paredes, ayuda reducir el calor, el frío y el ruido”, precisó Director de Infraestructura para la Sustentabilidad de la UANL, Félix González Estrada.

Es un material recomendable, aunque costoso. El metro cuadrado del poliestireno extruido es de 400 pesos aproximadamente. Asimismo, es fácil de encontrar en las tiendas de la localidad.

“Las casas que construyen en el estado actualmente no tienen este material porque es costoso, pero si le inviertes un poco en ponerle poliestireno extruido, la inversión es costeable”, expuso.

El funcionario universitario mencionó que la fibra de vidrio y el poliuretano son otras opciones que utilizan para construir las casas, ya que ambos son muy buenos aislantes, pero la humedad y su vida útil hacen que se desgasten muy rápido.

Otro punto a considerar en el hogar es que las ventanas son otra fuente de calor, por lo que no deben exceder el cinco por ciento en una pared. Por ejemplo, si una habitación tiene un área de 42 metros cuadrados, lo ideal es tener una ventana de 1.5 metros de alto por dos de largo.

Por
Eduardo Rodríguez Palacios
Fecha
Agosto 8 de 2018
Fotografía
Ricardo Andrés Rodríguez