Investigan inhibición de amibas en humanos

   

 

Por: Alejandro Salas 

“Que tu medicina sea tu alimento”, frase célebre del médico de la antigua Grecia Hipócrates cuya enseñanza sigue vigente en la actualidad.

Y es que el alimento, siendo una fuente primaria de energía, bienestar y nutrición, puede llegar a ser la principal razón de contagio de amibas al no consumirse con las normas de higiene pertinentes.
 
Debido a condiciones pobres de salud y malas costumbres como comer en la calle, las amibas pueden infestar nuestro organismo y provocarnos desde un dolor estomacal hasta la muerte.
 
La Facultad de Biología, consciente de la problemática de salud creada por estos seres que parecen casi invulnerables, busca eliminar sus efectos por medio de la “mezcla de probióticos”.
 
“La entamoeba histolytica es un parásito que lisa el tejido y que es difícil encontrar y por tanto se vuelve complicado dañarlo con algún medicamento”, señaló la profesora investigadora de tiempo completo María Porfiria Barrón González, quien por 15 años ha investigado a este protozoo.
 
“Hay casos en que pacientes sanos se infestan y mueren en una semana, pero también puede ser que otra persona sana se infeste y viva hasta los últimos días”.
 
Las amibas, comentó Barrón González, no suelen ser tomadas en cuenta en cuadros críticos ya que habitualmente se le pone mayor atención a las enfermedades graves o de reacción inmediata, sin embargo se puede estar infestado y ésta ser la razón de constantes dolores estomacales.
 
“Por lo general, las amibas son la diferencia entre un paciente sano y uno enfermo. A veces no nos damos cuenta y van creciendo en nuestro interior,  hasta el grado de que sus huevecillos llegan a esparcirse en el ambiente por medio de nuestras heces”, agregó la doctora universitaria.
 
La especialista ha dedicado sus tesis de licenciatura, maestría y doctorado a las amibas y actualmente encabeza un estudio que busca eliminarlas y neutralizar la acción de sus huevecillos gracias a la utilización de probióticos.
 
“Buscamos su inhibición por medio de probióticos, sustancias que libera  nuestro intestino y estimulan a muchísimos órganos para el buen funcionamiento, y que son conocidos como antibióticos naturales”, agregó Barrón González.
 
“En nuestro organismo tenemos una gran necesidad de bacterias y obtenemos la solución mediante la geofilización de un líquido que hacemos polvo. Dicho polvo se administra y analiza para ver cuál es más eficiente para bloquear el crecimiento de las amibas”.
 
Actualmente no se tienen datos de otra investigación de este tipo en México, por lo que estos descubrimientos son pioneros en nuestro País, cuando en próximas fechas se realicen pruebas y modelos que permitan el consumo humano, a través de una “mezcla de probióticos” de vía oral y perlas de alginato o nanopartículas.
 
La doctora María Porfiria Barrón González es Químico Bacteriólogo Parasitólogo en 1997 por la UANL; Maestría en Microbiología en 2002 por la Máxima Casa de estudios y concluyó sus estudios de Doctorado en Microbiología en 2007. Es maestra de la FCQ de tiempo completo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1. Correo de contacto en maria.barrongn@uanl.edu.mx.