Recomendación UANL: ¿Cómo no contaminar en este apagón analógico?

   

 

Por: Alejandro Salas
 
En las primeras horas del 24 de septiembre del presente año, el servicio televisivo de señal analógica dejará de funcionar para pasar a la época de la televisión digital en México.
 
Las pantallas que acompañaron a la sociedad desde tiempos lejanos serán sustituidas por las televisiones digitales, las pantallas planas y los convertidores de señales digitales.
 
Pero eso no quiere decir que los aparatos analógicos vayan a dejar de funcionar y que tengan que ser desechados a la basura, ya que esta acción pudiera afectar en gran medida al ecosistema y el entorno de las regiones donde sucederá el también llamado “apagón analógico”.
 
En un comunicado dirigido al público en general, el Secretario de Desarrollo Sustentable de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Sergio Fernández Delgadillo, aseguró que los aparatos televisivos están constituidos por sustancias químicas que sin un control debido pueden resultar en tragedia ecológica.
 
“Una televisión de 21 pulgadas o más tiene más de un kilo de óxido de plomo, que es un metal pesado bastante dañino y que afecta a todos los órganos del cuerpo”, apuntó el Secretario universitario.
 
“El óxido de plomo se encuentra en la parte de vidrio al interior de los aparatos, que se conoce como cinescopio, mismo que representa el 80 por ciento del peso total del televisor”.
 
Al juntar diversos aparatos electrónicos en basureros locales se produce el lixiviado, líquido resultante de fluidos generados por combinación de basura, metales pesados y desechos orgánicos e inorgánicos a través de materiales porosos.
 
Dicho material puede permear en mantos acuíferos y contaminar con plomo, mercurio, platino, arsénico y plástico.
 
“Esto en consecuencia termina en el agua de uso y el que usa para beber, lo que puede provocar daños neurológicos, respiratorios, cardiovasculares, hepáticos, renales, osteoporosis, deformaciones en los huesos, cáncer, entre otras afecciones”, agregó el Secretario.
 
La exposición directa del plomo en los seres humanos produce además envenenamiento y puede causar la muerte; en los niños es aún peor, ya que se conoce que ataca el cerebro y el sistema nervioso central provocando coma, convulsiones e incluso la muerte.
 
Entre los adultos la exposición al plomo es causante de anemia, hipertensión, disfunción renal, inmunotoxicidad y toxicidad reproductiva. Se cree que los efectos dañinos neurológicos y conductuales del plomo incluso son irreversibles.
 
Según un documento emitido por la SEMARNAT denominado “Programa Nacional para la Gestión Integral de los Televisores Desechados por la Transición a la Televisión Digital”, un total de 40 millones de televisiones analógicas pudieran dejar de funcionar a partir del 24 de septiembre.
 
Fernández Delgadillo agregó que ante la posible problemática es importante jamás tirar los televisores, ni dejarlos abandonados en los patios ya que pueden contaminar la tierra y afectar la salud de los animales domésticos.
 
“Si usted vive en el área metropolitana de Monterrey y tiene un buen televisor analógico, manténgalo en funcionamiento mediante el uso de una antena y un convertidor digital”, sugirió el Secretario de Desarrollo Sustentable de la UANL.
 “Con él usted podrá ver los canales digitales 2.1, 4.1, 4.2, 6.1, 7.1, 10.1, 12.1, 12.2, 12.3, 12.4, 12.5, 22.1, 34.1, 35.1, 51.1, 51.2, 51.3, 51.4, 51.5, un total de 19 canales con programación para todos los gustos. De hecho son los mismos canales que se pueden sintonizar sin el convertidor con una pantalla LED o LCD”.
Según el documento anteriormente señalado de la SEMARNAT, los estados y municipios del País están encargados de designar centros de acopio en donde serán reunidos y reciclados los componentes y elementos de los televisores para su posterior utilización.
Mantente al pendiente de los medios de comunicación locales, así podrás apoyar al medio ambiente y a tu gente.